qué es el kratom

¿Qué es el Kratom y por qué puede generar dependencia?

El kratom es una sustancia de origen vegetal que ha ganado visibilidad por sus efectos sobre el estado de ánimo, la energía y la percepción del dolor. Aunque en ocasiones se presenta como una alternativa natural a determinados medicamentos o sustancias, su origen no garantiza que sea inocuo.

Procede de las hojas de Mitragyna speciosa, un árbol originario del sudeste asiático. Sus compuestos activos interactúan con diferentes sistemas del organismo, incluidos los receptores opioides, y pueden producir efectos estimulantes o sedantes según la cantidad consumida y las características del producto.

El consumo frecuente de kratom puede generar tolerancia, dependencia y síntomas de abstinencia. Conocer cómo actúa y cuáles son sus riesgos permite comprender por qué debe abordarse con precaución.

 

¿Qué sustancias contiene el kratom y cómo actúan?

Los principales alcaloides del kratom son la mitraginina y la 7-hidroximitraginina. Ambos pueden interactuar con los receptores opioides del sistema nervioso, aunque su acción no es idéntica a la de los opioides utilizados habitualmente en medicina.

Esta actividad ayuda a explicar algunos de sus efectos sobre el dolor, el estado de ánimo y la sedación.

El kratom también actúa sobre otros mecanismos neuroquímicos, por lo que sus efectos pueden resultar diferentes a los de sustancias opioides convencionales.

Además, la composición de los productos comercializados como kratom puede variar considerablemente. Las hojas, los extractos concentrados y otras preparaciones no contienen necesariamente las mismas proporciones de alcaloides.

Por ello, dos productos con el mismo nombre pueden provocar respuestas distintas en el organismo.

 

¿Qué efectos puede producir su consumo?

Los efectos del kratom dependen de factores como la cantidad, la concentración de sus compuestos activos, la frecuencia de uso y las características individuales.

En determinadas condiciones puede producir una sensación de mayor energía, activación o sociabilidad. En otras, predominan la relajación, la somnolencia y los efectos similares a los de algunas sustancias opioides.

También pueden aparecer reacciones no deseadas, entre ellas:

  • Náuseas y vómitos.
  • Mareos y somnolencia.
  • Estreñimiento.
  • Sudoración.
  • Palpitaciones.
  • Alteraciones del apetito.

En situaciones más graves se han descrito convulsiones, problemas hepáticos y alteraciones importantes del nivel de conciencia.

Estos efectos pueden ser especialmente preocupantes cuando se utilizan productos concentrados o existen otras condiciones que aumentan la vulnerabilidad de la persona.

 

¿Por qué se considera una sustancia natural y qué implica realmente?

Una de las ideas más extendidas sobre el kratom es que, al proceder de una planta, representa una opción más segura que determinadas sustancias sintéticas.

Sin embargo, natural no significa necesariamente seguro. Muchas plantas contienen compuestos farmacológicamente activos capaces de producir efectos intensos, interacciones y dependencia.

En el caso del kratom, algunos productos se promocionan para mejorar el bienestar, aumentar la energía o aliviar molestias físicas, aunque estas afirmaciones no siempre cuentan con evidencia clínica suficiente.

También es importante distinguir entre el uso tradicional de las hojas y los extractos concentrados disponibles actualmente en determinados mercados.

Por eso, valorar la seguridad de una sustancia requiere conocer sus efectos y las condiciones de consumo, no únicamente su procedencia.

 

¿El kratom puede generar tolerancia y dependencia?

Sí. El consumo repetido de kratom puede producir adaptaciones en el organismo que favorezcan la aparición de tolerancia y dependencia física.

La tolerancia aparece cuando una persona necesita aumentar progresivamente la cantidad consumida para obtener determinados efectos. Este cambio puede contribuir a que el consumo se vuelva más frecuente o difícil de controlar.

La dependencia física, por su parte, implica que el organismo se ha adaptado a la presencia de la sustancia y puede reaccionar cuando se reduce o interrumpe su consumo.

No todas las personas que utilizan kratom desarrollan una adicción. Sin embargo, en algunos casos el consumo puede adquirir una importancia creciente y mantenerse pese a provocar consecuencias negativas.

La presencia de tolerancia o dependencia física tampoco equivale automáticamente a un trastorno por consumo de sustancias. Para valorar una posible adicción es necesario considerar otros aspectos, como la pérdida de control y el impacto en la vida cotidiana.

 

¿Qué síntomas pueden aparecer al dejar de consumir kratom?

Cuando existe dependencia física, reducir o interrumpir el consumo puede provocar un síndrome de abstinencia.

Los síntomas descritos incluyen inquietud, irritabilidad, ansiedad, dificultades para dormir, dolores musculares y molestias digestivas.

También pueden aparecer cambios en el estado de ánimo y un deseo intenso de volver a consumir para aliviar el malestar.

La intensidad y duración de estos síntomas varían según el patrón de uso y las circunstancias individuales.

Si el consumo es frecuente, elevado o resulta difícil de interrumpir, es recomendable solicitar una valoración sanitaria antes de intentar abandonarlo, especialmente cuando existen otros problemas de salud o se utilizan diferentes sustancias.

 

¿Qué riesgos tiene combinar kratom con medicamentos u otras sustancias?

El consumo simultáneo de kratom con alcohol, benzodiacepinas, opioides u otras sustancias que afectan al sistema nervioso central puede incrementar el riesgo de efectos adversos.

Entre las posibles complicaciones se encuentran la sedación excesiva, las alteraciones del nivel de conciencia y otros efectos potencialmente graves.

También pueden producirse interacciones con determinados medicamentos, ya que algunos componentes del kratom pueden interferir en los mecanismos que utiliza el organismo para metabolizar fármacos.

Estas interacciones no siempre están completamente estudiadas, lo que dificulta establecer con precisión sus consecuencias en cada caso.

Por este motivo, es importante informar a los profesionales sanitarios del consumo de kratom, incluso cuando se utiliza como producto vegetal o complemento adquirido sin receta.

 

¿Puede utilizarse el kratom para dejar otros opioides?

Algunas personas recurren al kratom con la intención de reducir o abandonar el consumo de opioides, especialmente para aliviar síntomas de abstinencia.

Sin embargo, el kratom no constituye un tratamiento de eficacia y seguridad suficientemente demostradas para la dependencia de opioides.

Su uso por cuenta propia puede introducir nuevos riesgos, incluida la posibilidad de desarrollar dependencia al propio kratom o retrasar el acceso a tratamientos respaldados por evidencia científica.

Existen intervenciones médicas y psicológicas específicas para abordar los trastornos por consumo de opioides. La elección del tratamiento debe realizarse mediante una valoración profesional, teniendo en cuenta las necesidades y circunstancias de cada persona.

 

¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?

Puede ser recomendable consultar cuando el consumo de kratom aumenta progresivamente, resulta difícil reducirlo o empieza a utilizarse para afrontar el malestar físico o emocional de forma habitual.

También conviene prestar atención a la aparición de síntomas de abstinencia, a la necesidad de consumir para desenvolverse con normalidad o a las consecuencias sobre el descanso, las relaciones personales y las responsabilidades cotidianas.

Una evaluación especializada permite determinar si existe dependencia, identificar posibles complicaciones y establecer un abordaje adecuado.

 

Comprender los riesgos del consumo continuado

El kratom puede producir efectos diferentes según las circunstancias de consumo, pero una de las cuestiones más importantes es cómo puede evolucionar su utilización a lo largo del tiempo.

Un consumo inicialmente ocasional puede hacerse más frecuente y comenzar a cumplir funciones relacionadas con el alivio del malestar, el descanso o la regulación del estado de ánimo. Reconocer estos cambios permite valorar la relación con la sustancia antes de que aparezcan mayores dificultades.

En Forum acompañamos a personas que presentan problemas relacionados con el consumo de sustancias, ofreciendo una atención profesional adaptada a cada situación.

Identificar las señales de dependencia, comprender los riesgos asociados al consumo y acceder a una valoración especializada cuando sea necesario son pasos importantes para proteger la salud y recuperar el control.

Franc Fernández 
Gerente de Fòrum Salud