adicción a las tragamonedas

Adicción a las tragamonedas ¿Por qué son tan adictivas?

La adicción al juego y el peligro de las llamadas “adicciones sin consumo”, son un tema ya tratado en otras entradas. Sin embargo, es importante recordar que una adicción es una enfermedad del cerebro, por lo tanto, no siempre existe un consumo de sustancia de por medio y, en caso de haberlo, dicha adicción no se termina con el simple hecho de dejar de consumir.

Tal es el caso de la ludopatía, pero hoy haremos hincapié específicamente en las tragamonedas. Esas máquinas con una lógica muy simple que promete, por medio de unas pocas monedas, otorgar premios millonarios a quienes las utilizan.

¿Por qué son tan adictivas?¿Qué las diferencia del resto de los juegos de azar?¿Qué tanto daño puede producir la promesa de una satisfacción instantánea?¿Realmente logran que las personas pierdan la noción del tiempo? Estos son algunos de los interrogantes que intentaremos descifrar a continuación.  

 

 

Tragamonedas y la promesa de satisfacción instantánea

Quizá lo que más llamativo resulta de estas máquinas, es el peligroso paralelismo con las drogas a nivel psicológico. 

En este caso, al igual que cuando se consume alguna sustancia, las máquinas generan en sus usuarios una promesa de satisfacción instantánea al usarlas, con el agravante que la persona puede estar horas o incluso días intentando ganar su “recompensa”.

Esta sensación suele generar mayores deseos de continuar hasta ganar, agravando la situación adictiva. Si a esto le sumamos que es una actividad totalmente legal que se puede hacer a la vista de todos y el tono lúdico o de diversión con el que se la relaciona, obtenemos un cóctel altamente adictivo.

 

 

¿Puede pasarle a cualquiera?

La ludopatía se caracteriza por un impulso incontrolable de apostar, en el que la persona no puede detenerse ni medir las consecuencias de sus actos tanto a nivel psicológico como personal (pasar días sin dormir, descuidar sus actividades, peleas familiares, etc).

Como toda adicción, no es algo que se da de la noche a la mañana y tampoco significa que todas las personas que utilizan las tragamonedas están desarrollando un problema de adicción.

Sin embargo, si es posible establecer ciertos indicios que podrían implicar que la persona tiene un problema con el juego.

 

 

Criterios para el diagnóstico de ludopatía

El ludópata se caracteriza por presentar una conducta de juego problemática y de forma recurrente, sostenida a través del tiempo en un período de al menos 12 meses. 

Si bien los diagnósticos deben ser realizados por especialistas, podemos enumerar ciertas conductas o características de las personas ludópatas que pueden indicar un problema de adicción.

 

  • Querer apostar cada vez más dinero para conseguir la sensación deseada.
  • Imposibilidad para reducir la cantidad de tiempo jugando.
  • irritabilidad en los momentos en los que no está jugando.
  • Pensamientos relacionados con el juego o las apuestas de modo constante.
  • Intento de ocultar todo tipo de problemas a través del juego.
  • Pérdida de noción del tiempo en los momentos en los que está apostando.
  • Incapacidad para ponerse un límite a la hora de jugar y en la cantidad de dinero apostada.
  • Mentiras y engaños para seguir apostando. 
  • Poner en riesgo su vida social y todas las actividades que no estén relacionadas con el juego.
  • Pedidos de dinero reiterados a amigos o conocidos para seguir apostando.

 

Como podemos ver, todos estos síntomas son los mismos que se aplican para cualquier tipo de adicto al juego. La gravedad extra que pueden implicar las tragamonedas es la facilidad con la que se las puede utilizar y el hecho de perder la noción del dinero gastado en poco tiempo.

Estas representan solo algunas de las posibles conductas de un ludópata y, de acuerdo a la cantidad de criterios que coincidan con la persona, se podrá determinar si su patología se considera leve, moderada o grave.

 

 

Características específicas que hacen a las tragamonedas tan adictivas

  • Su atractivo visual suele hacerlas más llamativas para quienes las utilizan ya que cuentan con sonidos, luces, etc.
  • Dado que no requieren grandes cantidades de dinero, pueden ser utilizadas casi por cualquier persona, incluso aquellas que no presentan rasgos compulsivos con el juego.
  • Es difícil determinar la cantidad de dinero que estamos gastando ya que las máquinas funcionan con monedas. Esto puede llevarnos a pensar que no existe problema alguno.
  • Podemos encontrarlas en salones de juegos, casinos y lugares de recreación.
  • Se las asocia con el entretenimiento y el ocio, solapando el virtual peligro que pueden implicar la falta de control de quien las use. 
  • Como la mayoría de los juegos de azar, las tragamonedas están asociadas al consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, potenciando aún más su peligro adictivo debido a la pérdida de control y desinhibición.
  • Dado que la mecánica de juego es constante, es normal que los jugadores sientan que existen mayores posibilidades de ganar en estas máquinas que en otros juegos de azar en los que interviene el ingenio o la estrategia.
  • El hecho de que sea llamado un “juego” es otro claro ejemplo de la falta de conciencia sobre los problemas que puede ocasionar.

 

A pesar de que esta adicción no está directamente relacionada con el consumo de sustancias, su peligrosidad y la falta de conciencia en la sociedad hacen que sea una de las adicciones más peligrosas y de difícil tratamiento. Por eso, si crees que tienes un problema con el juego, no dudes en realizar una consulta con nuestros especialistas. Recuerda que mientras más dure en el tiempo una adicción, más difícil es tratarla y mayores serán los daños y secuelas para la persona y su entorno.

Ana Ces 
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum