recaidas en adicciones

Recaídas en adicciones ¿Qué son y cómo abordarlas?

Antes que nada, es importante aclarar que entendemos a la adicción como una enfermedad crónica, la cual nunca se «cura» por completo, pero sí se puede tratar. Comprendiendo esto, podremos entender más fácilmente el llamado Síndrome de Recaída.

Esto es, personas que luego de haber sido rehabilitadas, por diversas circunstancias pueden volver a tener un uso abusivo de esa/s sustancia/s a la/s que eran adictas.

 

¿Cómo definimos a la recaída?

Como siempre decimos, el abuso de sustancias es algo multicausal, por lo tanto, una recaída tiene múltiples razones. No solo implica retomar patrones de comportamiento que llevan al abuso de sustancias, sino también volver a caer en patrones de pensamiento típicos de una adicción activa, la cual nos lleva nuevamente a ese estado anterior a la recuperación.

 

Entonces… ¿Todo está perdido?

Claro que no, el tratamiento contra las adicciones no es algo lineal, a menudo nos encontramos con retrocesos, no solo con la adicción en sí, sino con conductas que tenemos muy arraigadas en nuestro interior. Por lo tanto, en muchos casos estas recaídas forman parte del proceso de recuperación.

Claro que nadie quiere recaer, pero de ningún modo esto significa que hemos fracasado o que todo fue en vano, por el contrario, tenemos que poder entender a las recaídas como procesos de aprendizaje de cosas que, quizá, no estábamos haciendo de la mejor forma posible.

En otras ocasiones, la recaída puede estar relacionada con un cambio de nuestro entorno. Por ejemplo, una persona que asiste a un centro de rehabilitación, está constantemente rodeada de personal especializado que le brinda herramientas de contención para tratar cualquier tipo de conducta o pensamiento indeseado que pase por su mente.

Sin embargo, el siguiente reto comienza cuando, una vez “recuperada”, la persona debe volver a reinsertarse en su vida cotidiana, teniendo que poner a prueba las herramientas que aprendió, pero esta vez, en un entorno que no puede controlar, sin una contención constante y teniendo quizá, fácil acceso a diversas sustancias.

Esto puede resultar abrumador para muchas personas y ocasionar un retroceso en el tratamiento.

 

¿Es posible detectar los síntomas de una posible recaída?

Si bien no es algo exacto, existen varios indicios que, si sabemos interpretar, nos pueden dar la pauta que una persona adicta está retomando viejas conductas:

  • Si notamos que la persona se aísla o pierde contacto con su grupo de contención.
  • Cambios en el estado de ánimo: angustia, depresión o ansiedad que no tienen relación con ningún hecho puntual.
  • Mostrar desinterés o apatía.
  • Faltar a las sesiones o charlas con el psicólogo.
  • No hacer caso al plan de rutina del día a día.
  • Intolerancia ante críticas o preguntas de su círculo íntimo sobre el estado de su tratamiento.
  • Síntomas físicos de abstinencia tras interrumpir el consumo.

     

¿Qué herramientas tiene la persona para luchar contra esto?

La contención y el poder hablar con alguien en quien confiemos es de suma importancia para prevenir y detectar las recaídas.

  1. Conseguir un “padrino” o alguien con quien podamos charlar y mantener una relación luego de nuestra rehabilitación, es una gran herramienta para este tipo de situaciones. No solo es necesario poder confiar en alguien, sino que esa persona realmente nos entienda y pueda generar un lazo de empatía con nosotros. Ya sea porque estuvo en nuestra misma situación, o bien porque es un profesional que tiene experiencia lidiando con este tipo de problemas.
  2. Contar con un programa de consejería posterior a la rehabilitación, donde podamos volver cada determinado tiempo (o cuando lo creamos necesario). Muchas veces volver al lugar donde hicimos el tratamiento y charlar con quienes nos ayudaron, funciona como refuerzo positivo y como modo de incentivo para mantener nuestra conducta.
  3. Como ya dijimos, los pensamientos cumplen un rol fundamental en las personas adictas, por lo que generar espacios en los que podamos mantener nuestra mente despejada, puede ser una gran herramienta para evitar recaer.

 

Practicar algún deporte, dedicar tiempo a alguna actividad artística, nos ayudará a poder analizar nuestra conducta y nuestra relación con las drogas desde un punto de vista más sano y menos angustiante.

 

¿Qué pueden hacer los familiares o amigos de una persona adicta?

Si eres familiar o amigo de alguien que tiene o tuvo problemas con las drogas y las adicciones, es importante que entiendas el proceso que está viviendo o vivió esa persona para poder ayudarlo. Recuerda que muchas veces la compañía es en sí misma una gran ayuda.

Entiende también, que no siempre va a depender de ti, por el contrario, puede ser una sabia decisión buscar a gente capacitada que pueda brindar su ayuda profesional y ayudarte.

Intenta no juzgar, muéstrate comprensivo y ante todo, busca ayuda.

¡No dudes en contactarnos!

Ana Ces 
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum