adicción al trabajo

«Workaholic» o la adicción al trabajo

Cuesta comprender que una actividad que gran parte de las personas hacemos y que nos trae beneficios económicos, nos ayuda emocionalmente y, en algunos casos hasta fortalece los vínculos y las relaciones sociales, pueda llegar a convertirse en una adicción. Más aún si dicha adicción no está directamente relacionada con el consumo de sustancias (cosa que en este artículo pondremos en cuestionamiento).

Como hemos mencionado en entradas anteriores, las adicciones no siempre están relacionadas con el abuso de sustancias. Este asunto lo hemos tratado más en profundidad en temas como por ejemplo la adicción a las apuestas.

Esto nos lleva entonces a preguntarnos nuevamente ¿cuál es el origen de las adicciones? y ¿cómo es que estas pueden afectarnos a nivel psicológico?. Y quizá parte de la respuesta pueda clarificarse si introducimos el concepto del “comportamiento” y las “conductas” en la ecuación.

Adicciones de comportamiento

Hemos mencionado antes cómo influyen las conductas y los comportamientos de las personas a la hora de definirlas como adictas, como así también su injerencia a la hora de ayudar a evitar recaídas.

La adicción al trabajo es un claro ejemplo de una compulsión íntimamente relacionada al comportamiento. Es decir, cuando una persona se involucra en algo de modo tal que no puede parar: ya sea comprando, teniendo sexo, comiendo o utilizando dispositivos móviles, por dar algunos ejemplos.

¿Qué complicaciones puede traer la adicción al trabajo?

A diferencia de los aspectos positivos que todos conocemos, trabajar a un nivel excesivo puede generar que el trabajo se convierta en lo único que nos importa en la vida y algo que se usa como vía de escape a nuestros problemas, llevándonos a perder el equilibrio psicológico necesario para una vida plena y feliz.

¿Es un fenómeno moderno?

Si bien la pregunta es imposible de contestar, funciona como disparador para pensar cómo influyó (e influye) la pandemia y el proceso aún mayor de conectividad y globalización que trajo aparejada. La modalidad “home office”, tan cómoda para algunos, hizo mella en las conductas compulsivas de muchas personas con adicción al trabajo. Esto, sumado al encierro, la dificultad para separar la vida personal (nuestro hogar) del trabajo, y la potencial mezcla de los ámbitos laborales y privados de nuestras vidas, agravó la situación de muchas personas llevándolas a caer en esta adicción.

Las conductas de lo adictos al trabajo:

  • Darle importancia absoluta y de modo obsesivo al trabajo y al miedo a perderlo.
  • La búsqueda de un «éxito» profesional al que nunca se llega.
  • Sentir que cualquier momento en el que no están trabajando es un derroche de tiempo.
  • Rompimiento de los vínculos y lazos sociales, con amigos, parejas y familiares.
  • La necesidad constante de estar «conectados» ante cualquier asunto laboral que requiera su atención.
  • Dificultad para relajarse o encontrar un momento de tranquilidad para ellos mismos.

 

Indicadores de comportamiento de las personas adictas al trabajo

Mencionamos antes algunas de las conductas que las personas con adicción al trabajo pueden llegar a presentar. Pero también existen hechos más concretos y puntuales que pueden indicarnos que una persona es adicta al trabajo:

  • Trabaja los 7 días de la semana más de 45 horas.
  • Trabaja incluso a la noche y descansa poco.
  • Sentimiento de culpa cuando no se trabaja.
  • Trabaja estando enfermo.
  • Tener hábitos poco saludables por no descuidar el trabajo (mala o nula alimentación por largos períodos de tiempo).
  • Incapacidad de poner un freno ante nuevas oportunidades laborales.
  • Necesidad de que constantemente se la esté reivindicando como una persona eficiente y trabajadora.
  • Que hable constantemente de trabajo cuando está con su familia o amigos.
  • Deprimirse durante su vacaciones o en su tiempo libre o incluso nunca tomarse vacaciones.

Consumo de sustancias sumadas a la adicción al trabajo

Si bien no es algo directamente relacionado con el trabajo, muchas veces la necesidad de rendir más o trabajar más horas, lleva a estas personas a consumir sustancias ilegales como drogas para estar más «activas», o incluso hacer abuso de sustancias legales para la ansiedad, los dolores corporales o el sueño.

Conclusiones

Además de una breve descripción del comportamiento de las personas con adicción al trabajo, este artículo intenta demostrar que más allá del consumo de sustancias, las adicciones tienen un factor común en las personas que la sufren: la destrucción de sus lazos afectivos, la pérdida de amistades, el aislamiento, la pérdida de interés por cualquier otra actividad, etc. Todo esto implica un deterioro de su salud y los lleva a padecer problemas de todo tipo, tanto físicos como psicológicos.

Por eso incentivamos a todas las personas que sientan que tienen algún problema de adicción, a comunicarse con nuestros profesionales para recibir ayuda, como así también a familiares y amigos que sientan que algún ser querido necesita apoyo.

Estamos para ayudarte, no dudes en comunicarte con nosotros.

Ana Ces 
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum