confinamiento y adolescentes

Coronavirus, confinamiento y adolescentes

La pandemia del coronavirus ha supuesto cambios radicales en nuestras vidas y algunos de ellos han venido para quedarse. Para los adolescentes y los adultos jóvenes, los amigos son muy importantes y se supone que deben serlo: establecer vínculos con sus compañeros es una de las tareas esenciales de desarrollo de los adolescentes. Si su hijo está de mal humor por estar atrapado en casa con sus padres y hermanos, una conversación directa podría ser útil.

Es muy frustrante para ellos estar separados de sus amigos. Escuchar lo que sienten, validar esos sentimientos y luego ser directo sobre cómo pueden trabajar juntos para hacer que esta situación sea soportable.

 

Confinamiento y adolescentes

En la adolescencia, el cerebro experimenta una serie de cambios y conexiones que suponen un antes y un después para la persona. Un periodo en el que los chavales se encuentran sumidos en fases que viven en forma de duelo. Por un lado, el duelo de su infancia, ya que, sin comerlo ni beberlo, no se sienten niños ni niñas y deben decir adiós a su cuerpo de siempre y aceptar su nueva imagen, conocerla, identificarla, sentirse a gusto con ella e integrar que nunca volverán los días de inocencia, estabilidad interior y seguridad al lado de sus padres. Y, por otro lado, la sensación de no pertenecer ni al mundo infantil ni al mundo adulto, teniendo en cuenta, además, que su mundo parece ser solo un estorbo social: los padres se quejan, los familiares se quejan, los profesores se quejan… Se sienten en tierra de nadie.

Es un periodo difuso, extraño, confuso y con muchos cambios de humor, lleno de inseguridades y miedos, en el que necesitan profundamente a sus padres y a la vez llegan a odiarlos. Tienen claras sus metas y a la vez no saben nada, están bien y mal al mismo tiempo, necesitan soledad absoluta y sienten casi rechazo hacia sus padres, pero también necesitan muchos abrazos, conversaciones, entendimiento, respeto y amor que no se atreven a pedir.

 

El rol de los padres

Los padres reportan que se sienten presionados y confundidos acerca de cómo ayudar a los niños con el aprendizaje en línea. Con los niños más pequeños, se trata más bien de encontrar actividades divertidas que puedan ser educativas. Pero con los estudiantes mayores, mantenerse al día con las expectativas de la escuela puede ser un desafío, especialmente para aquellos con TDAH, trastornos de aprendizaje o problemas de organización.

Los hábitos saludables son particularmente importantes para los jóvenes que podrían estar teniendo dificultades con ansiedad o depresión. Perder las rutinas en las que han llegado a confiar puede ser una gran fuente de estrés. La alimentación debe ser ordenada y saludable al igual que respetar las horas de sueño.

Una opción interesante sería ayudar a los adolescentes estudiantes universitarios que han sido enviados a casa, a crear un cronograma realista para realizar el trabajo en períodos definidos, incorporando descansos y momentos para socializar, hacer ejercicio y entretenerse. El principio clave: primero hacer una sesión de trabajo, luego darse una recompensa con algo relajante.

 

Confinamiento y consecuencias

En España se contabilizan 2,34 millones de jóvenes de 14 a 18 años en 2 millones de hogares. El estudio ‘Adolescentes, familias y Covid-19: ¿convivencia o supervivencia?’ ha sido impulsado por Amalgama 7 y la Fundación Portal, entidades especializadas en atención terapéutica y educativa. Se ha desarrollado en base a encuestas a 1.500 madres y otros tantos padres entre agosto y septiembre.

Según estas entidades, si los progenitores dejan pasar los insultos de nivel leve están dando pie a que el joven progrese al segundo nivel y posicionándolo de una forma más cercana al tercer estadio, el de los insultos agudos o graves, que incorporan amenaza. Y de ahí a la agresión física: el porcentaje de hijos agresores creció del 0,6% al 0,9% durante el confinamiento. El 45,2% de los progenitores entrevistados reconoce que en caso de necesitar ayuda por violencia filio-parental  no sabrían donde pedirla.

El estudio constata un aumento en la tendencia de los adolescentes a encerrarse en su habitación y separarse de los padres. Crece asimismo la no colaboración en las tareas domésticas, los malos hábitos alimentarios y se incrementa en 7 puntos la dejación de las tareas escolares. Es decir, 600.000 adolescentes no hicieron los deberes durante el encierro.

“Más del 50% de familias que conviven con de edades comprendidas entre los 14 y los 18 años lo han pasado mal durante el primer confinamiento y el clima familiar ha empeorado”.

 

Fomentar hábitos saludables

A los adolescentes y a los adultos jóvenes les irá mejor durante este tiempo estresante si duermen lo suficiente, comen comidas saludables y hacen ejercicio regularmente. Mantener un horario de sueño constante, con tiempos predecibles para despertarse y acostarse, es especialmente importante para mantener un estado de ánimo positivo y su capacidad para cumplir con las expectativas académicas.

Algunas ideas para mantenerse activo incluyen:

  • Dar paseos en familia, hacer senderismo o andar en bicicleta.
  • Anime a los niños a tomar una clase. Yoga, pilates y zumba se ofrecen en línea, en formatos de clases pregrabadas o grupales.
  • Ofrézcales un entrenador personal. Esta es una gran opción para los adolescentes que no tienen mucha experiencia en el ejercicio o necesitan la motivación extra. Los entrenadores ayudan a los clientes a alcanzar las metas personales que puedan tener, lo que puede hacer que sean una opción más convincente para los adolescentes.
  • Intente correr. A muchas personas a las que no les gustan las clases de ejercicio les gusta correr, lo cual puede ser relajante y llevarlos a la naturaleza. Para los adolescentes que necesitan motivación.
  • Ayude a los niños a seguir haciendo deporte de fuerza o la flexibilidad. Para muchos, la parte más dolorosa de la crisis del coronavirus será perder experiencias importantes: temporadas deportivas en la preparatoria, graduaciones, producciones teatrales, graduaciones de bachillerato y universidad. Y aunque todos nos estamos perdiendo actividades muy valiosas, es especialmente problemático para los adolescentes cuyos cerebros están programados para pensar en la novedad, la búsqueda del placer, y en alcanzar nuevas fronteras, el hecho que tengan que ser limitados de esta manera.

 

Las técnicas de atención

Algunos estarán preocupados por la falta de actividades que se espera que los ayude con las solicitudes de la universidad y las becas. Es comprensible que los niños se pregunten cómo esto afectará su futuro. Nuevamente, proporcione ese espacio para compartir cómo se sienten y reconozca el estrés real que pueden tener. Es importante expresar su confianza en la capacidad de su hijo para recuperarse.

Las técnicas de atención plena pueden ser muy útiles en este tipo de situaciones, donde nuestras rutinas se ven interrumpidas y podemos sentirnos abrumados por la frustración y la decepción. La atención plena nos enseña a conectar con nuestras emociones en cualquier momento y a experimentarlas sin juzgarlas.

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

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